domingo, 6 de julio de 2014

Narcisismo patológico: manifestación en día de la Madre.



 Deambulando un rato las distintas redes sociales, me encuentro con mensajes de personas que saludan a sus madres por medio de estos portentos de la informática actual, cuando me consta que dichos destinatarios de los mensajes publicados no participan de manera activa en estos sitios basados en el “Principio social de Curtti”, con lo cual solo me queda pensar en el narcisismo que pulula por la sociedad hoy en día, esa necesidad imperante de recibir admiración casi patológicamente. Creo que cada día la sociedad se enferma un poco más y esto me desconcierta de sobremanera.
 
   A mi parecer, en vez de escribir un par de palabras que no serán leídas, sería una mejor opción, si se está a distancia, emitir un llamado telefónico, una carta, tal vez, para los más románticos, o en caso contrario, el de encontrarse cerca, entregar un abrazo bien apretado, un caricia, un te amo impoluto sin manchas de egoísmo, sin exigencias, un "te amo por ser tu"... un "te amo incondicional" para que esa persona que siempre está cuando la hemos necesitado, esa persona que sufre contigo, que se estresa contigo, esa persona que te perdona hasta el peor de tus errores tan solo porque el amor muchas veces empaña su juicio, se entere del amor que sentimos  por ella.

   Cuando hago esta crítica social, en realidad no la hago en función a los saludos del día de las madres, en realidad dicho tópico lo utilicé solo con el fin de sustentar la tesis que expongo en esta pequeña columna, la verdad es que mi opinión va un poco más allá, va en contra de ese narcisismo creciente en la sociedad, ese narcisismo que encontramos en todos lados y que Freud definió tan bien en su obra "introducción del narcisismo".

   Porque sinceramente creo que las cosas más valiosas que podemos hacer son esas que realizamos solo porque tenemos la intención pura de hacerlo, porque nos nace del corazón, no esas que se hacen por aumentar nuestro ego sustentado en admiraciones ajenas con las que poco o nada ganaremos.

   Humildemente expongo mi opinión en cuanto al tema, y creo que sería una buena opción que al darnos cuenta de estar cayendo en este rasgo de personalidad, evaluáramos la situación, si a nuestro parecer estamos actuando mal, no sería una mala alternativa intentar no caer nuevamente en éste y poder de esta manera crecer como persona, con el consiguiente efecto dominó que implicaría una mejora en la sociedad actual.

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