domingo, 6 de julio de 2014

Laureate: manifestaciones concretas del lucro en Chile



Por N. Skipper

Según la ley N° 18.962, en el artículo 30: “Las universidades, los institutos profesionales y los centros de formación técnica estatales sólo podrán crearse por ley. Las universidades que no tengan tal carácter, deberán crearse conforme a los procedimientos establecidos en esta ley, y serán siempre corporaciones de derecho privado, sin fines de lucro para el efecto de tener reconocimiento oficial.”
Por ley en Chile está prohibido el lucro en la educación superior, quedando esto estipulado claramente en la ley que se cita el comienzo de esta columna, pero hoy en día: ¿se respeta realmente esta ley?
Este tema se encuentra realmente caliente, porque tiene en la mira al consorcio multinacional Laureate, quien dentro de sus dependencias (U. Andrés Bello, U. de las Américas y U. de Viña del Mar) aloja el 15% de los alumnos que cursan la educación superior en nuestro país.
Cuando el tema comenzó a salir a la luz las personas trataron el asunto  tímidamente y en general con poco conocimiento de causa, hasta que de pronto explotó el caso de la Universidad del Mar (2012), suceso que marca un antes y un después en el tratamiento de “lucro en la educación universitaria”, donde aproximadamente 18 mil alumnos quedaron sin casa educacional, desamparados, perdiendo todo el esfuerzo hecho para poder obtener un título profesional y echando al tacho de la basura el dinero invertido para este cometido.

Laureate

Hoy en día la transnacional educativa que está en la mira es Laureate, y acá surge la pregunta ¿Quiénes son estos tipos?:
Laureate es una transnacional educativa con fines de lucro, que tiene presencia en un sinnúmero de universidades alrededor de todo mundo,  en Europa, América del Norte, América del Sur, Asia, África y Oceanía, es controlada por el grupo KKR & Co.  (Kohlberg Kravis Roberts & Co.)

KKR & Co. (Kohlberg Kravis Roberts)

KKR es una empresa multinacional de capital privado fundada en 1976, especialistas en compra apalancada, con sede central en Nueva York.
Ahora tenemos un nuevo concepto: compras apalancadas, ¿En qué consiste? En economía se denomina compra apalancada, en palabras simples, a la adquisición de empresas con la inversión de un mínimo capital, donde el otro porcentaje de la compra lo suple un tercero, al cual se le asegura la cancelación de la deuda por medio directo de las ganancias que producirá el bien adquirido. Para que esto sea posible, las ganancias que genera la empresa adquirida deben producir más de lo adeudado, de esa forma se genera la rentabilidad del negocio.

Con estos datos explicados surgen aún más dudas, ¿Por qué una Empresa multinacional educacional que lucra en todo el mundo, solamente en países como México y Chile dónde éste no está permitido viene a trabajar por filantropía?, ¿Por qué si Laureate en Chile no obtiene ganancias de sus Universidades, adquiere las universidades utilizando el principio de la compra apalancada?

Además de estas dudas naturales que surgen al conocer los datos expresados anteriormente, existen otro gran número de interrogantes que provienen de datos que se han obtenido de diferentes formas, como por ejemplo los informes que ha entregado la propia multinacional a la U.S. Securities and Exchange Commission (SEC), organismo similar a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) en Chile, donde exponen lo siguiente:

“En México y Chile, las universidades con fines de lucro no están autorizadas legalmente. Con el fin de sacar eficientemente los fondos de las universidades en estos países, la empresa ha firmado acuerdos de gestión con la universidad. Bajo estos acuerdos, la sociedad de gestión se pagaría por la prestación de servicios a la universidad(…)”
Extracto del reporte anual en 2006 del grupo Laureate a la SEC


Los famosos pagos a servicios fantasmas

Dentro de los planteles educativos perteneciente a esta red están ocurriendo hoy en día una serie de irregularidades que se vienen arrastrando desde hace ya algún tiempo, entre ellos, se encuentra la represión que impide que los alumnos luchen por sus derechos, intromisión de departamentos universitarios dentro de las federaciones de estudiantes de la universidad, problemas con la infraestructura.

Por ejemplo, en la universidad Andrés Bello, en Concepción, a pesar de ser una sede joven, ya se está percibiendo el hacinamiento, encontrándose salas muy pequeñas para el número de alumnos que hay en un curso, cosa que se ha intentado aplacar instalando containers  exteriores, que se utilizan como salas, acto en demasía aberrante para estos alumnos que cancelan matrículas y aranceles exorbitantes comparadas con universidades tradicionales, con la esperanza de tener una educación de calidad y un lugar digno para recibir esta educación.

La biblioteca de este mismo campus no da abasto para los alumnos que necesitan hacer uso de ella, tampoco las salas de computación que muchas veces son utilizadas para hacer clases, y son el único lugar desde donde se pueden mandar a imprimir los trabajos para utilizar el servicio multiprint que otorga esta universidad a sus alumnos (100 impresiones mensuales “gratis” en blanco y negro), aunque este último problema se ha solucionado en parte con la colocación de tres computadores externos a la sala de computación alrededor de cada multiprint para suplir la falencia de computadores. Sí, usted leyó bien, SOLO TRES por multripint, en la universidad que este año tiene la mayor cantidad de matrículas a nivel nacional: 42.012 alumnos matriculados.

Entonces la nueva pregunta que surge es ¿Dónde está la reinversión de los excedentes que genera la universidad, si otras con aranceles menores se mantienen perfectamente?

Por otro lado todas las universidades pertenecientes a este consorcio educacional multinacional, entregan pagos por “Asesorías técnicas e intelectuales”, pagos que superan los U$65 millones (más de 36 mil millones de pesos Chilenos), asesorías muy difíciles de comprobar por la naturaleza de éstas mismas.

Además de esos pagos se encuentra el pago por productos, que, según justificación de los propios directivos de las universidades, se obtienen a un precio realmente conveniente, como cursos de inglés de la universidad de Cambridge, pasantías internacionales, etc. También entran en estos servicios diferentes plataformas de educación y administración, adquiridas exclusivamente al gigante internacional. Ahora lo interesante sería saber que tan útiles son para los alumnos estos servicios que se han encargado de  inflar los pagos a Laureate, que alumnos realmente ganan los concursos para esas pasantías, que tanta meritocracia existe en éstos.

El problema en conclusión es cada vez más grande, solo estamos empezando a conocer lo que se encuentra bajo la punta del iceberg, y cada día tenemos otro tema en vitrina, el sistema se está comenzando a caer a pedazos, pero esperamos que con esta gran batalla contra el robo y el paso a llevar de las leyes de nuestro país, no salgan (salgamos) más perjudicados los mismos afectados que las propias personas estarían cometiendo el ilícito.

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